viernes, 14 de octubre de 2011

Venecia, la Puerta de Mis Dudas

¡¡ Hola Chic@s !!

Aquí os dejo un relato que he escrito para el concurso de mi gran amiga Wendy que no puedo presentar. Me he equivocado y no le he ambientado bien. Tengo que hacer otro. Pero os dejo disfrutar de él igualmente, a pesar de mi error.

Os dejo AQUÍ toda la información del concurso para que os animéis a participar. Leeros bien las bases y que no os pase como a mi, que tengo que volver a escribir otro.



¡¡ Espero que os guste y me deis vuestra opinión sincera !!

Un beso Y Hasta Pronto


Venecia, La Puerta de mis Dudas

- Perdone, ¿la calle Ridotto?

Laura acaba de llegar al centro de Venecia. El viaje en tren se le ha hecho un poco largo, se siente cansada. Hace más de 5 horas que salió de Barcelona y solo desea llegar al piso donde vivirá durante tres meses.

El callejero que tiene en las manos no le sirve de gran ayuda y es consciente de que su italiano aun no es muy bueno. Ahora recuerda y maldice no haberle hecho caso a su madre cuando le repetía una y mil veces que debía reforzar el idioma antes de irse de Erasmus.

Solo lleva media hora en aquella ciudad y ya echa de menos todo lo que ha dejado en España. Hace unos meses, cuando decidió aceptar la beca vio en ella una vía escapatoria. Acababa de romper con su novio y era una oportunidad única para empezar de cero.

De repente vio a un chica joven, de su edad debía ser, y educadamente se acercó a ella para preguntarle por la dirección.

- Ciao, scusa, ¿la via Ridotto? – Laura reza porque su italiano se entienda y su acento no la traicione.

- Española, ¿verdad? – Le responde la chica.

- ¡Sí! Acabo de llegar. Estoy buscando la calle Ridotto, tengo allí alquilada una habitación y por más que busco, no me aclaro. ¿Podrías ayudarme?

- ¡Claro! Vivo cerca, te acompaño.

- Gracias. Por cierto, ¿cómo te llamas?

- Alessia, ¿y tú?

- Laura. Perdona mi curiosidad pero, ¿cómo es que hablas tan bien castellano?

- Hace un par de años estuve en Madrid de Erasmus y me toco adaptarme al idioma. Y tú… ¿Qué haces aquí? ¿Estás de viaje?

- ¡Estoy de Erasmus! Qué casualidad, ¿no? Yo solo espero volver a casa hablándolo el idioma tan bien como tú.

- ¡Jajá! Ya verás como sí. Todo se consigue si te lo propones. Anda sígueme, estamos cerca.

Laura sigue a Alessia. ¡Por fin va a llegar a su nueva casa y podrá descansar! Además acaba de conocer a una nueva amiga. ¿Qué más puede pedir?

Cuando llegan a la calle, Laura le agradece infinitamente el gesto que ha tenido y le pide su número de teléfono. Le promete que la llamará y que debe enseñarle Venecia.

Antes de picar al portero, se pone nerviosa. Si, ya está allí, y se siente relajada por haber llegado pero no conoce nada de los compañeros que vivirán con ella. Solo sabe que hay un chico y otra chica y que ambos son españoles. Pero, ¿cómo irá la convivencia? ¿Serán limpios? ¿Se llevaran bien? Tiene miedo y dudas, suspira y pica. Ya no hay vuelta atrás. Le consuela pensar que si no congenian puede llamar a Alessia y salir con ella.

Sube como puede los escalones y antes de llamar a la puerta, se retoca el pelo e intenta sacar su mejor sonrisa. Tiene que dar buena impresión. El primer contacto es muy importante y más aún cuando tiene que convivir con ellos durante tres meses.

- ¡Hola! Tú debes ser Laura, ¿verdad? Yo soy Marc y ella, Isa. ¡Encantado!

- ¡Encanta guapísima! – Ambos se acercan a saludar cordialmente a su nueva compañera.

- ¡Hola! Si soy Laura… Perdonar, estoy un poco nerviosa y cansada.

- ¡Es normal! Déjame que te ayude. – Se ofrece Marc.

- Gracias… - Su mirada se cruza con la suya y se estremece. Marc tiene unos ojos verdes preciosos y es muy atento.

A medida que pasan las horas, Laura se relaja. Tanto Isa como Marc están ayudándola a recoger sus cosas y se lo pasan bien. Están hablando de todo y nada a la vez y le agrada. Isa es muy alegre y Marc muy atractivo. Siente que no puede estar mejor acompañada y presiente que se llevaran bien.

Ambos le proponen salir de fiesta esa noche para terminar de conocerse. A ella la idea no le termina de convencer, pero no puede empezar a decir que no, acepta a regañadientes y llama a Alessia para que los acompañe.

Ella se arregla muchísimo para salir. Esta guapísima. Ha optado por unos pantalones pitillos y una blusa azul cuello barco. Se ha alisado el pelo y se ha maquillado suavemente. Cuando sale al comedor, Marc la mira y aunque no le dice nada su mirada lo delata. Él también se ha fijado en ella y pretende acercarse esta noche mucho a ella.

Cuando salen Alessia está esperando en el portal. A Laura le encanta el estilo “hippie” que ha elegido. Lleva una larga falda y un top rosa, el pelo se lo ha recogido con una trenza. Ella también esta radiante.

Los cuatros se dirigen a un pub cercano y se piden unas cervezas. El alcohol empieza a subirles y se ríen. Son jóvenes, en una ciudad desconocida y con mucho que contar y vivir. Respiran ese nuevo ambiente y se dejan llevar. Disfrutan de la noche y de la compañía.

Al rato, las chicas abandonan a Marc y van juntas al baño. Hay una cola enorme y no hay ni un servicio libre. Isa, más avispada que las otras dos, se cuela y enseguida sale en busca de Marc.

- ¡Chicas os veo fuera!

- ¡Ahora vamos nosotras “listilla”! – Le dice Laura.

- ¡Aquí quien no corre vuela!

- Es muy agradable Isa, ¿no crees? – Le dice Alessia.

- Sí, es muy simpática y Marc muy guapo, ¿no crees? Jajá.

- Bueno, es mono sí, pero no es mi estilo.

Un servicio se queda libre y deciden entrar juntas. Ninguna de las dos quiera esperar sola.

- Bueno, que nos desviamos del tema… ¿Cómo es tu estilo? – Le pregunta picarona Laura.

Alessia la mira fijamente, la tiene justo en frente en un espacio de metro cuadrado y no duda. Acerca sus labios a los suyos y le besa suavemente.

- Tú eres mi estilo.

Laura se queda desconcertada y se marcha de allí enseguida. No entiende lo que ha ocurrido, nunca antes la había besado una chica y le sorprende que no le haya desagradado.

Llegan donde esta Marc agitada y pide otra cerveza.

- ¿Qué te ocurre? – Le pregunta.

- Nada, nada, solo estoy un poco nerviosa… pero no te preocupes.

- Yo también lo estoy.

- ¿Y eso? ¿Por qué?

- Por esto.

Marc la agarra del brazo y la besa. Su beso no es como el de Alessia, es más pasional, más cálido…

Laura se queda de piedra. Ahora sí que no entiende nada. Primero la besa Alessia, luego Marc y ambos besos le han gustado. ¿Qué ocurre? Se pregunta. ¿Qué ocurrirá? Ahora sí que sabe que estos tres meses darán mucho que contar.




3 Corazones:

wendy dijo...

Tal y como me habías dicho, el final es fantástico!! jajajajaja
Me ha dejado de piedra!!!!
Pero como bien dijiste que fuese crítica lo seré, tia, quiero leer tu novela xDDDDDDDD
En los relatos me gusta como escribes, pero como son cortos, me saben a poco y al tener que adelantar acontecimientos no llega a todo lo que podría ser, me entiendes?
Quizás, si esta misma historia, fuese más larga y con más tiempo para que sucedan las cosas, me habría gustado mucho más.
Me ha faltado la parte en la que se conocen más y todo, por eso te digo que al ser un relato se me ha hecho corto.
Pero la idea es genial, me gusta ^^

Un besazo mi nenaaaaaaaaaaaaa estaré esperando al relato "bueno" para el concurso jajajaja

dalia dijo...

Me encanta el relato, aunque quizás como menciona Wendy, me ha sabido a poco. Me gustaría que lo siguieras, a ver como queda un poquito mas largo :)
Besukis

Astarielle dijo...

Como hay maximo de carillas siempre me kedo corta!! Arggg

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