lunes, 6 de febrero de 2012

La Bestia - Las Dos Caras de Un Mismo Cuento (2º Intento)

¡¡Hola Chic@s!!

¿Cómo se os presenta la semana? ¿Qué tal la habéis empezado?

Los que visteis mi entrada de ayer sabréis que escribí el cuento de la Bella y la Bestia desde el Alineación al centropunto de vista de la Bestia.

También os comenté que era por un reto que se hacía en el Club de las Escritoras y que no estaba segura de haberlo entendido bien. Pues ya veis, me equivoque. Aquello que escribí no era lo que se pedía y he tenido que empezar de cero un nuevo relato.

Hoy tampoco tengo muy claro de haberlo conseguido, pero bueno, no me desanimo. ¡¡Espero que este sea el definitivo!!

Espero que este os guste.

¡¡Un Beso y Hasta Pronto!!


La Bestia (2º Intento)

La joven Bella esta en la biblioteca del castillo. Ya lleva varios días “presa” en aquel lugar y aunque la chica haya cambiado algo su actitud, aun sigue reacia, ofendida y enfadada con la Bestia.

Él hoy se ha propuesto sorprenderla, hacerle ver que el ogro que tiene ante sus ojos no es más que un joven príncipe que quiere remendar los errores de su pasado. Por lo que ha podido observar estos días sabe que ella es una joven testaruda, orgullosa y con carácter y que no le será fácil. Solo le consuela pensar que ella al menos no se asusta por su apariencia.

- Hola Bella –le dice suavemente mientras entra a la grandiosa biblioteca.

Esta cortado, se siente tímido y pequeño ante de ella. Verla allí entre miles de libros recubiertos de polvos, cotilleando y leyendo por encima de sus cubiertas, hace que se sienta fuera de lugar. Es cierto que aquellos libros son de él, que ha sido un patrimonio que ha ido dejando su familia generación tras generación pero nunca se ha parado a observarlos con atención. Leer nunca fue una de sus grandes aficiones y ahora se arrepiente. Si hubiese sido capaz, cuando era una persona normal, a leer alguno de esos libros ahora tendría tema de conversación, e incluso se atrevería a sugerirle alguno como lectura.

- Hola –le contesta seriamente.

- ¿Te gusta alguno? –pregunta nervioso- Si lo deseas, puedes quedarte los que quieras.

- ¿Quedármelos? ¿Me los estas ofreciendo?

- Si, esto… Sé que no hemos tenido el mejor de los comienzos pero me gustaría arreglarlo.

- ¿Arreglar el que? ¿Qué me vea presa en un castillo enorme con una bestia? ¿Cómo podrías recompensar que haya perdido mi libertad?

Aquella seguridad, aquel tono de voz, aquella joven contestona hace que Bestia pierda la razón. Sabe que debe cambiar de postura si quiere que Bella se fije en él antes de que caiga el último pétalo de la rosa hechizada, pero no sabe como. Intenta ser educado, regalarle todo lo que tiene y ofrecerle el cielo si es posible. Pero ella se lo rechaza y le recrimina una y mil veces que la tenga presa en aquel lugar.

- Perdona Bella, yo no quería que esto fuese así, de verdad, créeme –confiesa- Pero no tengo más remedio.

- ¿Qué no? Es sencillo, déjame ir. Solo tú puedes hacerlo.

- ¿No estas bien aquí? –pregunta ofendido.

- ¿La verdad? Estoy algo mejor de lo que pensaba. Tus curiosos empleados son muy agradables conmigo, siempre están pendientes de mi y este lugar si estuviera recogido y algo más limpio sería de lo más acogedor. Sin embargo, no me gusta estar aquí obligada, ni secuestrada por ti.

Aquellas palabras le hacen daño. Cada vez que él intenta pedirle perdón, ella saca todo su sarcasmo y su rencor y a él se le clava como pequeñas estacas en su corazón. No entiende como una joven a la que ha conocido por error hace pocos días puede hacerle sentir aquello. Quizás sean sus ojos, o su pelo recogido con una fina cinta, o su cuerpo esbelto. O peor aun, quizás sea eso a los que todos llamen amor. ¿Amor? ¿De verdad puede estar sintiendo eso?

- Lo siento, de verdad –le suplica-. Ojala todo fuese diferente, pero no puedo, aún no puedo dejarte marchar.

- ¿Por qué? –pregunta seriamente- Dame una razón para que me debas tener aquí, enclaustrada un día más.

- Llámame egoísta, pero necesito que te enamores de mí –confiesa.

- ¿Qué me enamore de ti? ¿Y pretendes conseguirlo teniéndome presa en este castillo?

- No tengo más forma que esta. Si te dejara ir, no volverías y yo me quedaría encerrado en este estúpido cuerpo.

- ¿Todo esto es por tu apariencia?

- ¿Te parece poco? –pregunta sorprendido.

- Pues si, me parece poca cosa. Lo importante, la verdadera belleza, lo único que puede conseguir que alguien se enamore de ti esta en tu interior. El resto es un simple envoltorio que se estropea a medida de los años.

Aquellas palabras hacen sonreír al joven. Es la primera vez desde que esta convertido en Bestia que sonríe. Tampoco recuerda la última vez que sonrió cuando era humano. Si aquella joven lo ha conseguido, es por que merece más la pena de lo que pensaba. Cada vez tiene más claro que solo ella puede hacerle sentir el amor verdadero y ahora más que nunca piensa luchar por ello.

- Puede ser. ¿Pero sabes qué? Creo que solo tú puedes sacarme de este pozo –afirma sonriente y con un gran brillo en sus enormes ojos.

- ¿Yo? ¿Por qué? ¿Qué tengo de especial?

- ¿Qué que tienes de especial? ¿No lo sabes? ¿Aun no te has dado cuenta? Tu eres la única persona que tanto en mi vida humana, como en esta, que me ha puesto nervioso, que me has enfadado y a los dos segundos me has hecho sonreír, la única que me ha hecho plantearme si mi forma de actuar es la correcta y la única que me hace ver que mi vida puede ser diferente. ¿Esto también te parece poco? –le confiesa mirándola fijamente con una voz suave y delicada.

- No… Perdona… No sé que decir.

- No digas nada y quédate a mi lado. Prometo cambiar, pero ayúdame y no me rehúyas. No soy tan ogro como crees y te necesito. No por mi apariencia, si no porque no me imagino mi vida sin ti –afirma-. Por favor, toma los libros que quieras como regalo y disculpa de estos primeros días. Prometo cambiar, si no lo consigo, podrás irte, pero darme una oportunidad.

La joven Bestia sale de la biblioteca. Sabe que ha jugado unas cartas un tanto peligrosas, haberse abierto de esa forma ante ella le hace vulnerable, pero no ha podido evitarlo. Quiere ser otro, quiere ser humano, pero ya no por él, si no por ella. Quiere amarla, besarla y hacerla suya y sabe que con sus garras nada de eso podrá ser posible. Será paciente, más calmado y educado y hará todo lo que este en él para que ella se fije en lo que es. Al menos, por primera vez en estos días, ha sido él quien la dejo sin palabras. Por primera vez, él también la descoloco.


4 Corazones:

D. C. López dijo...

Ahora sí que sí, la definitiva!. Ha quedado muy bien, ahora falta ver que tal lo hace Déborah. Ella tendrá que relatar la misma escena, pero desde el punto de vista de Bella... A ver k tal le va! >.<

Saludos guapa, buen día!

Astarielle dijo...

Deborah lo hara genial no lo dudes!!!!

Natalia dijo...

Ainss yo me tengo que poner a darle los retoques

Astarielle dijo...

Pues ánimo cielo, k toi deseando leerlo^^

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